Un Flamenco al Piano
Viernes 9.Ago.2024. 20:30h.
Espectáculo del Festival de San Lorenzo de La Comunidad de Madrid
Un flamenco al piano descubre al espectador la fórmula que permite a un compositor expresar su creatividad, ilimitada y arrebatadoramente sorprendente, con un paseo por sus mejores hitos en 25 años de música. Dorantes podría ser Prokofiev, Avishai Cohén Trío, Gonzalo Rubalcaba, Claude Debussy, Bach, Hiromi Uehara, Clara Wieck, Chick Corea, un canto gregoriano, sones antillanos, jotas montañesas, caribeños sin piel y jazzeros sin cáscara. Así parece, así resuena. Dorantes toma el taburete, mira al público y, sin mediar una sola palabra, se come el piano. Huye de la melodía, reniega de lo tarareable, frasea en otro universo. Google asegura que alguien de El Mundo anotó ésto sobre un bolo de Dorantes. Me dije: si no puedes mejorar lo existente, cítalo. Relean, por favor: es menester. Veamos si esto contribuye: las teclas son frutas maduras que cuelgan exuberantes del árbol de la creatividad sin cerco (el compito no tiene llave) y de unos fundamentos compositivos prístinos, propios de quien se atreve a jugar y a soñar; incluso a equivocarse. La creación es una conjunción de texturas imposibles que edifican un exotismo que todo lo tiene, que todo lo trae. Que va y que regresa, que nunca vuelve de la misma manera. Pero brilla tanto que no necesita más nada. El desdoblaje sin retorno a que Dorantes somete al instrumento -colorista y brillante, íntimo y acogedor- deviene tan artesanal que nunca alcanzaremos a saber con anticipación dónde amanecerán nuestras entrañas, despojadas de toda cadena y, por tanto, de toda protección. No existen amortiguadores. Lo que sí garantiza el viaje es una habitación con vistas privilegiadas a episodios oníricos, a sus hambres y a sus fatigas". Tomara Marbán Gil "Cuando Dorantes lo toca, el piano se torna flamenco; pero sigue conservando de manera sorprendente ese sonido elegante y romántico que le es propio. Dorantes no es un flamenco que toca el piano... es un músico que se ha sumergido desde el alma hasta las manos en el universo del instrumento para descubrir todos sus secretos; y, a cambio, le ha desvelado el maravilloso entramado de la música flamenca. En la simbiosis piano- Dorantes no hay experimento, no hay búsqueda de sonidos nuevos. Se detecta el natural y mágico hallazgo de la fórmula que permite a un compositor expresar su creatividad en clave flamenca respetando deforma sagrada la idiosincrasia del instrumento". Mayte Martín (cantaora)
